Al aire libre se folla mejor y, además, da mucho más morbo. El riesgo de ser descubierto, la posibilidad de ser observados excita de sobremanera a estas zorrillas que no pierden el tiempo a la hora de apoderarse de los rabos de sus amantes y no dudan en montárselo en medio del campo, de la playa o de la montaña, donde sea, siempre que sea al aire libre |