En 2006 nos llegó Canis Canem Edit para PlayStation 2, o lo que es lo mismo, Bully. El juego vino acompañado de una intensa polémica avivada por la exaltación de unas características que el juego en realidad no planteaba y acusándolo de incentivar el acoso escolar, sobre todo desde medios de comuncación generales que encontraron un pequeño filón sensacionalista en la premisa del título. Apenas hay que dedicarle unos instantes al videojuego para ver que esas acusaciones no tenían lugar, pero eso no impidió, de todos modos, que la propia prensa especializada (nacional e internacinal) mostrara en algunos casos una mojigatería exacerbada e hipócrita, muchas veces valorando moralmente el videojuego (y partiendo de la base de las acusaciones falsas que se habían vertido sobre él, lo que es muy significativo) pero sin entrar en sus valores como producto de ocio electrónico. Esto, finalmente, acabió repercutiendo en las ventas de un producto sobresaliente que, todo sea dicho, recibió más tarde diversos reconocimientos, sobre todo por su guion.
Dos años más tarde el juego regresa al mercado con una adaptación para Wii y Xbox 360, cada una con las diferencias esperables por las condiciones y características de cada sistema, y bajo el nombre de Bully: Scholarship Edition. Esta vez parece llegar más calmado (aunque lo cierto es que ha habido polémicas de igual modo, aunque no con tanta repercusión), así que quizás sea ahora cuando el juego pueda conseguir el reconocimiento entre el público (y la prensa que lo denostó en su momento) que merece. |