Desde los tiempos de Carmaggedon no veíamos una conducción tan demencial y salvaje. Quitando de lado su total ausencia de sangre, cabe decir que Flat-Out no se queda corto en los exagerados accidentes y choques que contiene. FlatOut lleva al límite la deformación de vehículos y la física de colisión de los mismos, a través de entornos destruibles y convirtiendo a los conductores de los coches en auténticos crash dummies. |