En el último capítulo de la temporada, la vida le ha reservado a Aimé el duro trance de perder a la vez a su hija y a su mujer en un accidente de tráfico. Tras la desconexión total de la máquina que mantenía con vida a Mª Ángeles, se inicia el proceso de transplantes de varios de sus órganos.
Un hombre sin ningún tipo de ilusión en la vida, otro que se hace pasar por quien no es y una mujer obsesionada en hacer la vida imposible a su hermana, serán tres de los candidatos a recibir el corazón, los riñones y los pulmones de la mujer del médico.
Estas tres historias desesperadas se cruzarán con la de Nerea, la niña enferma de fibrosis que necesita también urgentemente uno de los órganos para poder vivir. La obsesión de Aimé porque los pulmones sean para Nerea, no será más que una forma de mantener cerca y con vida a la hija que acaba de perder. Su estado de ánimo no puede ser más desesperado y sin ninguna visión de futuro. |