En un paradisíaco paisaje dónde el Sol, la arena y el pecado se unen, se produce un salvaje romance, calientes encuentros nocturnos y se escuchan sensuales murmullos y gritos de pasión de fiestas sexuales que acaban al amanecer. Es un lugar donde los ricos y los famosos pueden desinhibirse “sin miedo” a que sus perversiones sean descubiertas. Pero lo que no saben los infelices que allí acuden, es que las habitaciones están equipadas con multitud de cámaras para uso y disfrute del pervertido y voyeur personal del hotel, y que emiten las calientes sesiones de sus clientes en un canal de cable pirata.. |